Beneficios de la Carne de Cerdo para la Salud y el Buen Funcionamiento del Organismo Humano

Además de ser una rica fuente de proteínas altamente valoradas en el desarrollo y el  crecimiento de masa muscular, la carne de cerdo, conocida también como carne de puerco, carne de marrano, de cuino, de cochino y de porcino según las diferentes regiones y países, posee diferentes elementos y componentes esenciales, cuyo consumo equilibrado ayuda al funcionamiento óptimo del organismo.

La carne de cerdo es rica en vitaminas del complejo B, entre las que se encuentran las vitaminas B1, B3, B6 y B12. Las B6 y B12, por ejemplo, son dos vitaminas fundamentales que están presentes en la carne de cerdo. Esta última está directamente involucrada en la producción de glóbulos rojos, los cuales se encargan de llevar el oxígeno a los tejidos del cuerpo e intercambiarlo por dióxido de carbono; su producción se da gracias al hierro que se encuentra en esta carne. Por su parte la vitamina B6 se encuentra en proporciones abundantes y es una vitamina que se encarga, entre otras funciones, de acelerar el metabolismo y mantener en óptimas condiciones el sistema inmunológico.

Asimismo, la carne de cerdo semigrasa, una variante de la carne de cerdo, contiene alanina, un aminoácido de clasificación no esencial para el ser humano, pero de gran importancia para el mismo, ya que proporciona parte de la energía que requieren los músculos para llevar a cabo diferentes movimientos rutinarios normales que no necesariamente están únicamente relacionados con el entrenamiento con pesas o con deportes de alto rendimiento, sino también con aquellos movimientos simples y normales que cualquier persona debe realizar en su día a día, bien sea porque debe ponerse de pie, alcanzar un objeto que está por encima o levantar algo del suelo.

Por otro lado, aunque la levadura, algunas verduras, las nueces y otros granos enteros son fuentes importantes de zinc, la carne de cerdo contiene altas cantidades de este valioso mineral, cuyas funciones favorecen la velocidad de cicatrización cuando sufrimos una herida y, curiosamente, está involucrado en las funciones que se relacionan con el buen desempeño del sentido del olfato y del gusto.

Como si fuera poco, la carne de cerdo también es fuente de magnesio, otro mineral muy importante en la síntesis de proteínas y elemento vital en el funcionamiento correcto de los nervios y los músculos. De igual manera, los científicos han descubierto que el magnesio es necesario para soportar más de 300 reacciones bioquímicas en el cuerpo, lo cual no deja de ser sorprendente incluso en el mundo actual lleno de descubrimientos y avances tecnológicos, si tenemos en cuenta que existen otros minerales involucrados en otras funciones orgánicas que a su vez nos brindan cientos de otras funciones más. Asimismo, esta es una carne que tiene altos contenidos de hierro, fósforo y potasio.

Es evidente pues el papel tan importante de la carne de cerdo para el funcionamiento óptimo del organismo humano; su consumo habitual es indispensable para mantener una buena salud, gracias a los diferentes elementos, minerales, proteínas y vitaminas que ésta posee. Incluirla en nuestra dieta regular mediante diferentes recetas y propuestas gastronómicas, es sin duda una forma inteligente de cuidarnos y contar con un plan alimenticio equilibrado que nos garantice nutrirnos de todos sus beneficios.