La Carne de Cerdo: Una Opción Económica y Deliciosa que no Debe Faltar en Su Mesa

Además de ser una excelente fuente de proteínas y vitaminas, la carne de cerdo ha sido durante años la opción predilecta de muchas familias colombianas, no sólo por su exquisito sabor y elegante apariencia, sino también porque es ingrediente principal de algunos de los platos más tradicionales y representativos de nuestra variopinta gastronomía nacional.

Desde la tradicional lechona, pasando por el tamal de cerdo, las costillas ahumadas y los perniles de noche buena, hasta llegar a esos finos y exclusivos cortes que hoy con orgullo nos permiten ser reconocidos en todo el mundo con el exquisito chicharrón, es bien claro que esta carne es esencial en la dieta de los colombianos.

Como si fuera poco, contrario a algunos comentarios populares que afirman que la carne de cerdo es mala y perjudicial para la salud, la verdad es que, teniendo en cuenta un buen proceso de cocción y preparación y recordando la sabia premisa de que “todo en exceso es malo”, no hay más razones de peso para considerar esta gran fuente de proteínas como una enemiga que debería mantenerse alejada de nuestras cocinas. Al contrario, hacerla nuestra aliada no sólo sería bueno para nuestro bolsillo, sino también para nuestra salud y rendimiento físico.

Sin embargo, algunas recomendaciones que bien deberíamos tener en cuenta a la hora de conseguir este tipo de carne son:

  • Verificar la procedencia de quien distribuye los porcinos, ojalá averiguando sobre todos y cada uno de los involucrados en el proceso de distribución.
  • Averiguar sobre los métodos de manipulación y tratamiento de la carne en carnicerías y frigoríficos.
  • Comprar en sitios reconocidos y certificados donde se escuche con atención al consumidor, en caso de quejas, reclamos o devoluciones por mal estado de la carne.

Teniendo en cuenta lo anterior y atendiendo al famoso “sentido común”, resultaría ser bastante inteligente incluir a la carne de cerdo dentro de nuestro “portafolio gastronómico de carnes”. Aparte de las múltiples recetas que podríamos preparar haciendo uso de ella, también podríamos beneficiarnos de un sabor que posee un gusto muy particular, dando a nuestros platos un toque de elegancia con el particular aspecto de una carne blanca, de texturas finas y estilizadas. 

Asimismo, las proteínas de esta carne, han demostrado ser no sólo de alta calidad, sino que también son de rápida absorción por el organismo humano, lo cual es bastante útil para deportistas y atletas de alto rendimiento que requieren de una pronta y rápida recuperación muscular; sin contar que es baja en hidratos de carbono. De igual modo, es una carne que cuenta con minerales esenciales para el cuerpo tales como hierro, zinc y selenio y contribuye de manera importante con vitamina A y vitamina B12.

Con todo, incluir la carne de cerdo en nuestra dieta y en nuestro menú semanal, no sólo es inteligente, sino que nos permitirá disfrutar de una opción económica y deliciosa con altos aportes alimenticios y nutricionales. Como dicen por ahí: “no coma cuento, coma carne” y si es de cerdo, mejor.