¿Comer Carne es Malo? Algunos Mitos y Realidades sobre el Consumo de Carne

La carne es un alimento protagonista en la dieta de las familias colombianas. Asimismo es fuente indispensable de proteínas y vitaminas esenciales para el desarrollo sano del cuerpo humano. Sin embargo, su consumo se ha visto sutilmente reducido, entre otras causas, por razones vinculadas con enfermedades y afecciones a la salud humana.

La publicación de un informe elaborado por Fedegan a finales de 2018, titulado Ganadería Colombiana – Hoja de Ruta 2018 – 2022, dejó en evidencia que los consumidores colombianos tienen una preferencia exclusiva por el consumo de carne de res, a pesar de las muchas opiniones adversas contra este nutritivo alimento.

Lo anterior puede generar cierta confusión entre los lectores sobre si el consumo de carne es definitivamente malo o bien obedece más bien a un mito que impacta directamente el consumo de esta rica fuente de proteínas. Para nadie es un misterio que en la red abundan cientos de artículos, aunque de carácter no científico, que despliegan cientos de argumentos en contra de la carne. 

No obstante, algunas publicaciones de carácter científico y rigor académico, han desmentido algunos de los argumentos utilizados por los primeros, dejando en evidencia que, por ejemplo, la carne, ha sido un elemento esencial en la evolución y desarrollo de la especie humana, gracias a su contribución de nutrientes en el desarrollo de tejidos musculares y de nada menos que del propio cerebro. 

Uno de los estudios más importantes al respecto, lo publicó Harvard en la revista Nature, en el año 2016. El artículo se titula, Impacto de la carne y las técnicas de procesamiento de alimentos en el Paleolítico Inferior en la masticación de los humanos. A pesar de todo, la Organización Mundial de la Salud ha declarado que un consumo excesivo de carnes rojas, acompañado de una dieta pobre en frutas y verduras, podría tener serias consecuencias para la salud.

Con todo, hay algo que aunque es un poco simplista, resulta bastante claro y es que “todo en exceso es malo”. De cualquier modo, hay algo que no debemos olvidar y es que debemos tener una mirada crítica y ecuánime frente a los caudales de información que hoy nos saturan particularmente desde internet. Tal y como lo indican las diferentes investigaciones, la carne ha sido un elemento esencial y clave en nuestra evolución fisiológica y cognitiva, y su consumo sigue siendo fundamental para un balanceado desarrollo nutricional en los seres humanos

Sin embargo, no porque sea indispensable quiere decir que podamos excedernos comiendo cantidades exageradas que bien sí podrían afectar nuestra salud, impidiendonos recibir los beneficios de consumir una carne de buena calidad en porciones moderadas.

Finalmente, debemos considerar que así como no es recomendable tragarse un trozo de carne sin masticarlo bien, tampoco es bueno tragar cualquier información donde se presenten argumentos ilegítimos o inválidos en contra del consumo de la carne de res, sin antes masticarla concienzudamente.